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Características únicas del Frisby Stereotest

El Frisby Stereotest tiene varias características únicas en comparación con otras pruebas de visión estereoscópica.

Observado con visión natural

El Frisby Stereotest presenta objetos con «profundidad real», observados de forma natural con los ojos. Por tanto, no utiliza estereogramas para crear el efecto de profundidad y no requiere gafas especiales.

Así se evitan los inconvenientes de los estereogramas en algunos grupos de pacientes, como bebés y niños pequeños, que pueden negarse a llevar gafas rojo/verde o polarizadas, o distraerse con ellas y no concentrarse en la prueba. Además, algunos ortoptistas consideran que estas gafas pueden ser disociadoras (los ojos no se mantienen correctamente alineados) si el paciente tiene una visión binocular simple frágil, por lo que pueden dar un resultado engañoso.

Fácil de usar

Los Frisby Stereotests se han diseñado para ser muy fáciles de aplicar, y el paciente no necesita llevar gafas especiales. Las pruebas están hechas de materiales sencillos y utilizan presentaciones sencillas. La mayoría de los pacientes entiende rápidamente la tarea, y el examinador aprende a presentarlas sin apenas dificultad.

Comprobar que el paciente entiende la tarea

Todos los Frisby Stereotests permiten al examinador comprobar que el paciente entiende la tarea mediante ensayos preliminares de «práctica» o «demostración». Esto es posible gracias a otra característica única: la prueba puede repetirse sin que el paciente aprenda a superarla. Lo explicamos a continuación.

Repetir la prueba sin que el paciente aprenda a superarla

No todos los tests de estereopsis ofrecen la misma flexibilidad y fiabilidad cuando se repite la prueba. Los Frisby Stereotests son los únicos que permiten repetirla sin que el paciente aprenda a superarla por motivos equivocados o recordando dónde está el blanco.

Esto es especialmente valioso cuando un paciente se reevalúa a lo largo de un estudio o tratamiento, por ejemplo en el manejo del microestrabismo (también llamado microtropía o síndrome de monofijación). Es una de las razones por las que el Frisby suele ser el test de estereopsis preferido por los ortoptistas y oftalmólogos del Reino Unido.

Los tests de estereogramas de puntos aleatorios, como el Lang Stereotest, integran formas en una textura de modo que solo son visibles cuando la visión binocular funciona. El test de Lang afirma que sus resultados son fiables al repetirlo porque las figuras no se pueden adivinar. Eso reduce el azar, pero no elimina la memoria: una vez que el paciente ha visto y nombrado las formas, puede recordarlas la siguiente vez e identificarlas por familiaridad y no por verdadera estereopsis. Esto puede restar fiabilidad a las pruebas repetidas.

El Frisby Stereotest lo evita porque su profundidad es real, creada por placas de distinto grosor y no por un patrón impreso fijo. Las placas pueden girarse y darse la vuelta tantas veces como necesite el examinador, y la distancia de prueba puede variarse, de modo que el paciente no puede confiar en la memoria para acertar.

Siempre que se necesiten varias evaluaciones, ya sea para terapia visual, para seguir el desarrollo visual o para controlar la visión estereoscópica a lo largo del tiempo, el Frisby Stereotest ofrece una medida más fiable y repetible. Sus resultados reflejan la verdadera percepción binocular de la profundidad y no una exposición previa a la prueba, por lo que es adecuado tanto para niños como para adultos.

Precauciones integradas contra las claves monoculares

El Frisby Stereotest incorpora precauciones que minimizan la posibilidad de respuestas correctas basadas en claves monoculares. Estas claves son un riesgo en todos los tests de estereopsis.

Las pruebas deben presentarse correctamente para evitar las claves monoculares: deben observarse de frente y mantenerse inmóviles, con la cabeza del paciente quieta.

Las placas deben mostrarse elevadas unos 5–10 cm por encima de un fondo liso (la caja o el estuche del test están diseñados para apoyar la placa contra ellos). Si una placa se apoya plana sobre una superficie, el blanco puede hacerse visible por las sombras.

Una ventaja del Frisby es que permite una fase inicial de explicación o «práctica» sin comprometer la prueba. Durante esta fase, las claves monoculares pueden utilizarse deliberadamente para asegurarse de que el paciente entiende lo que se le pide: por ejemplo, apoyando la placa sobre el fondo como se ha descrito, o apoyándola sobre una esquina y girándola de un lado a otro para que se vea el patrón.

Estas claves monoculares desaparecen por completo, y no pueden recrearse, en cuanto la prueba se presenta correctamente. Al evaluar a bebés y niños pequeños, puede ser necesario apoyar suavemente una mano sobre su cabeza para mantenerla quieta.

En un estudio, el Frisby Stereotest se consideró el menos susceptible a las claves monoculares entre los tests de estereopsis de cerca de uso habitual (Holmes, J.M. & Leske, D.A., Monocular clues in tests of stereoacuity. Transactions of the International Orthoptic Congress, Estocolmo, Suecia, 1999).

Consulte el compendio de investigación para ver los estudios publicados que respaldan estas características.